Magia e impotencia.
“Un caso de hechizo mucho más complicado llegó a la Corte en 1495 procedente de Huete (1). Lo que se juzgaba no era la hechicería en sí, sino un turbio asunto de separación matrimonial teñido de acusaciones poco explícitas sobre una conducta sexual desviada por parte del marido. Es éste, llamado Pedro Manuel, el que recurre a la Corte tras haberse visto sometido a la vergüenza pública y obligado a separarse de su mujer. Veamos la narración de los hechos que Pedro presenta a los alcaldes de la Corte.
En este caso el demandante cree firmemente que ha sido un hechizo el que imposibilita que pueda consumar el matrimonio con su mujer, ya que incluso a ésta la consta que con otras mujeres puede practicar el coito sin problemas. ¿Y cómo le constaría? Lo cierto es que la mujer parece haber alegado la no consumación del matrimonio para que un juez eclesiástico consienta su separación del marido. Este juez determina que ha de probarse ante notario y testigos la capacidad del marido de practicar el coito con otras mujeres, hecho que queda demostrado. ¿Y cómo lo comprobarían?
Finalmente, el motivo por el que el demandante fue sometido a la vergüenza pública no parece haber sido su incapacidad de consumar el matrimonio, sino algunas prácticas no especificadas que habría intentado hacer con su mujer, ya que buscó todas las formas y maneras que pudo para corromper a la dicha su muger. Interesa destacar el empleo del término “corromper” aplicado en este caso a la relación coital consumada dentro del matrimonio, pues da una idea del concepto del rol femenino en la sexualidad, siempre ligado a la suciedad y la polución que supone recibir y retener en el cuerpo el semen del varón, aunque sea bajo el amparo del sacramento matrimonial. En fin, no sabemos de qué formas y maneras intentó en vano nuestro protagonista consumar el coito con su esposa, pero parece que éstas motivaron su exposición a la vergüenza pública. Al final la magia es percibida como la principal causante de cualquier problema sexual que escapa a la lógica del conocimiento de la época.
(1) A.G.S., R.G.S., 1495, marzo, 22, fol. 522.”.
Pues bien, un año después me topo en Google Books con un artículo dedicado precisamente a esta temática, en el que Catherine Rider analiza las relaciones entre la magia y la impotencia masculina desde el siglo IX, así como el tratamiento que dieron al tema los canonistas medievales, que llegaron a considerar la impotencia masculina ocasionada por prácticas de magia causa de anulación del matrimonio. Desgraciadamente, gran parte de los libros que pueden encontrarse en Google Books están mutilados por derechos de autor, y en este caso sólo pueden leerse las cuatro primeras páginas del trabajo de Rider. Como me parece un tema lo bastante sugerente, os dejo el enlace para que podáis echar un vistazo al fragmento de Rider y al resto del libro, al menos a las páginas visibles. Para acceder al texto solo tenéis que pinchar sobre la imagen:



QUIERE HACERLE UN HECHIZO DE INPOTENCIA A MI EX PAREJA PA QUE NO SE LE LEVANTE CON NADIE MAS QUE CON MIGO