El medievo entra en nuestras casas. La ejecución de Sadam Hussein por televisión.
Uno de los rasgos más llamativos de la justicia medieval era la publicidad de la ejecución de las penas. En efecto, se trataba de que el castigo fuera lo más público posible, se ejecutaba en las plazas o calles principales en días señalados, con la gente convocada por pregoneros y con reparto de caridad a los pobres, para que tuvieran aun más aliciente para acudir. Indudablemente, si la tecnología moderna hubiera acompañado a la filosofía medieval del castigo, se habrían retransmitido públicamente las ejecuciones en televisión.
La imagen de la ejecución no podía guardarse para que permaneciera en el tiempo, pero se recurría a dejar los cuerpos de los ejecutados durante días para que el mensaje perdurara lo más posible. Si la pena no era de muerte existían otros mecanismos de dejar un recordatorio tras la ejecución pública de la pena: una mano amputada o las orejas cortadas a un ladrón quedaban clavadas en la picota de la plaza pública.
Para algunos, estos comportamientos son ejemplo de la brutalidad y el barbarismo medieval que hemos conseguido superar en nuestras civilizadas sociedades actuales. ¿En todas? ¿Por acomodación a la sensibilidad mayoritaria?
Si consideramos la publicidad de los castigos corporales un rasgo medieval, habría que concluir al menos dos cosas:
1. Que la Edad Media sigue estando vigente en este aspecto para una gran parte de la humanidad actual. Lo cual se deduce de las imágenes de ejecuciones públicas en China, Irán, Arabia Saudí, etc. que en más de una ocasión hemos podido ver en televisión.
2. Que las sociedades occidentales autoproclamadas civilizadas no somos medievales tal vez por imperativo legal. Lo cual se deduce de que determinadas cadenas televisivas norteaméricanas hayan tratado en el pasado de obtener derecho a emitir por televisión imágenes de ejecuciones en los Estados Unidos.
Máxima publicidad, ritualidad y simbolismo en la ejecución, importancia de la “forma” de aplicar el castigo…. todo ello se ha dado en el caso de la ejecución de Sadam Hussein. Se han retransmitido y hemos podido ver en nuestras casas imágenes de los momentos previos a la ejecución y del cadáver. Se ha elegido la horca, porque se considera en la cultura musulmana más infamante que otras formas de ejecución, como el fusilamiento que reclamaba Sadam. Se ha elegido un lugar simbólico, el mismo en el que fueron ahorcados centenares de presos en la época de gobierno de Sadam. Y tal vez el único motivo para que no se haya llevado a cabo en una plaza pública y ante una concurrencia masiva ha sido el temor a posibles incidentes. La televisión permite hoy maximizar la audiencia sin el peligro de convocar a una masa peligrosa.
En fin, todos hemos podido ver por televisión las imágenes que ofrezco a continuación, tomadas de Youtube. No contienen el momento culminante del cuerpo colgando de la horca, aunque seguramente también estará grabado y más tarde o más temprano será visto por millones de personas.
Bienvenidos al medievo para aquellos que creían que se trataba de un tiempo lejano.


Ya he visto tu página y creo que tienes razón en lo que has escrito, mucha razón, por lo que veo la has hecho recientemente(por la noticia de Sadam),pero yo lo que quería ver sería algo de historia completamente, no de historia comparada con la actualidad.
Firmado:Javier, bueno ya sabes quién soy…